Estamos sentados al lado
y nunca hemos estado tan lejos.
No miramos al mismo cielo
pero sentimos el mismo miedo a que caiga
y destruya todo lo que construimos
con las dudas y las certezas,
el amor y la cobardía
de pensar en cómo hacerlo bien
cuando no tienes ni idea de qué es lo que quieres hacer.
Tengo tantas cosas en la cabeza
que se me ha olvidado lo último que no te dije
el día que me quedé en silencio mientras tú te abrias
para enseñarme tu corazón
y decirme que no lo había roto yo.
Tengo un odio inmenso a sentir
y un miedo terrible a no sentir nada,
el futuro es el arma que tengo en la mano
y no sé si lleva flores o balas.
Hace tiempo que no nos miramos.
Has convertido todos tus sentimientos en folios en blanco,
yo he tenido que romper los míos,
hemos creado de cada sí cien razones para decir que no,
y hemos llegado a ese punto en el que cada movimiento de uno
es un dolor del otro.
Hemos aprendido a llenar
los momentos de silencios
y ahora nos sobran las palabras mientras intentamos explicar
que ya no somos los mismos porque en el fondo lo seguimos siendo.
El tiempo pasa y nadie es consciente de lo que se lleva.
El tiempo pasa y nosotros con él.
No sé que va a ser de mi, qué voy a hacer,
dónde y a qué voy a dedicar mis días
pero si alguna vez tengo que escapar
sé con certeza que iré
sea donde sea que tú vueles.
sábado, 13 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
Mientras duermes
Mientras duermes
un trozo de papel verde decide a quién matar
y a quién merece la pena salvar.
Mientras duermes
nos convertimos en eso
que criticamos en páginas y páginas de historia
que ahora manchamos de sangre
al repetir esos errores de los que nunca aprendimos.
Mientras duermes
un pueblo masacrado asesina a otro por un trozo de tierra,
por un dios sin memoria,
por un color de piel que sus pupilas manchadas de odio no alcanzan a ver,
por un final que no existe.
Mientras duermes
un niño mira las ojeras de su hermano
preguntándose si será la última vez que las vea.
Mientras duermes
el cielo se vuelve infierno
y el rojo se refleja en las caras
de todos los que nunca sabrán por qué a ellos.
Mientras duermes
una mujer se despierta al otro lado del planeta,
la cara de su hijo muerto aparece cada vez que cierra los ojos.
Mientras duermes
el primer mundo se mira el ombligo
mientras escucha en la televisión que hoy han sido 12,
pero que ayer fueron 10
y mañana serán 20.
Mientras duermes
dos hombres a favor de la paz
acuerdan no intervenir en la guerra.
Mientras duermes
el señor presidente se lamenta por las muertes
y envía armas al asesino.
Mientras duermes alguien canta.
Mientras duermes
sólo la voz de quien ha perdido todo
puede callar el ejercito de pesadillas que llena ese cielo al que nunca irán.
Mientras duermes
los sueños se caen como los muros
y en sus escombros muere la esperanza de quien creyó en un mundo mejor.
Mientras duermes, al otro lado del mundo, nadie lo hace.
Mientras duermes.
un trozo de papel verde decide a quién matar
y a quién merece la pena salvar.
Mientras duermes
nos convertimos en eso
que criticamos en páginas y páginas de historia
que ahora manchamos de sangre
al repetir esos errores de los que nunca aprendimos.
Mientras duermes
un pueblo masacrado asesina a otro por un trozo de tierra,
por un dios sin memoria,
por un color de piel que sus pupilas manchadas de odio no alcanzan a ver,
por un final que no existe.
Mientras duermes
un niño mira las ojeras de su hermano
preguntándose si será la última vez que las vea.
Mientras duermes
el cielo se vuelve infierno
y el rojo se refleja en las caras
de todos los que nunca sabrán por qué a ellos.
Mientras duermes
una mujer se despierta al otro lado del planeta,
la cara de su hijo muerto aparece cada vez que cierra los ojos.
Mientras duermes
el primer mundo se mira el ombligo
mientras escucha en la televisión que hoy han sido 12,
pero que ayer fueron 10
y mañana serán 20.
Mientras duermes
dos hombres a favor de la paz
acuerdan no intervenir en la guerra.
Mientras duermes
el señor presidente se lamenta por las muertes
y envía armas al asesino.
Mientras duermes alguien canta.
Mientras duermes
sólo la voz de quien ha perdido todo
puede callar el ejercito de pesadillas que llena ese cielo al que nunca irán.
Mientras duermes
los sueños se caen como los muros
y en sus escombros muere la esperanza de quien creyó en un mundo mejor.
Mientras duermes, al otro lado del mundo, nadie lo hace.
Mientras duermes.
lunes, 18 de agosto de 2014
Abre los ojos
Estamos teniendo el mismo sueño pero en lugares distintos.
Yo te espero en cualquier lugar vacío y tú llegas cuando estoy a punto de irme.
La verdad sólo quería que me dijeras que sí.
Por si las dudas.
He tenido este sueño días seguidos,
semanas enteras.
Otras veces he vagado por los sueños de otros hasta encontrar el nuestro,
rendido bajo el pensamiento de que nadie se acuerda de él.
Ya hemos estado aquí antes.
Ya he sonreído en este sueño,
ya te he abrazado en este sueño,
ya nos hemos perdido en este sueño,
ya he escrito este dónde, este cómo y este cuándo
y sigo despertándome siempre en la misma parte.
Dime qué hay después de abrir los ojos.
Yo te espero en cualquier lugar vacío y tú llegas cuando estoy a punto de irme.
La verdad sólo quería que me dijeras que sí.
Por si las dudas.
He tenido este sueño días seguidos,
semanas enteras.
Otras veces he vagado por los sueños de otros hasta encontrar el nuestro,
rendido bajo el pensamiento de que nadie se acuerda de él.
Ya hemos estado aquí antes.
Ya he sonreído en este sueño,
ya te he abrazado en este sueño,
ya nos hemos perdido en este sueño,
ya he escrito este dónde, este cómo y este cuándo
y sigo despertándome siempre en la misma parte.
Dime qué hay después de abrir los ojos.
lunes, 30 de junio de 2014
"Ven"
Se me nublan las ideas mientras pienso en la huida.
La nostalgia esquiva de no tenerte
me lee las manos como un libro de poesía que no terminas
porque sabes que ninguna de las próximas veces
va a volver a ser la primera.
Tengo heridas abiertas
como puertas a bares de los que nunca quieres salir;
bebes y te prometes que será la última vez
que te prometes que será la última
porque en realidad no quieres olvidar
y eso está bien,
porque el pasado es lo único que queda cuando te dices a ti mismo:
"vamos a hacer como si no pasara nada
porque en realidad pasan demasiadas cosas".
Sigo siendo poca cosa para arreglar toda esta mierda,
las personas siguen conformándose con ser sólo eso,
el mundo siguen siendo 4 capitales que no hemos destrozado juntos
y tú sigues siendo uno de los motivos más bonitos por los que luchar.
Pienso que cada uno olvida inversamente a lo que quiere:
si olvidas todo
no has querido nada.
Me pesa el paso del tiempo
y no sé si es por inercia
o por no pasarlo contigo,
por las horas muertas, es decir sin ti,
por los sueños dormidos,
por las pesadillas donde me convierto en un reaccionario más,
por la única palabra que quiero que me digas: "ven".
Ven a soñar hasta que la realidad se despierte.
Ven, porque no pienso dejar de esperarte.
Ven y no me preguntes qué me pasa,
se me ha olvidado como se define una duda.
La nostalgia esquiva de no tenerte
me lee las manos como un libro de poesía que no terminas
porque sabes que ninguna de las próximas veces
va a volver a ser la primera.
Tengo heridas abiertas
como puertas a bares de los que nunca quieres salir;
bebes y te prometes que será la última vez
que te prometes que será la última
porque en realidad no quieres olvidar
y eso está bien,
porque el pasado es lo único que queda cuando te dices a ti mismo:
"vamos a hacer como si no pasara nada
porque en realidad pasan demasiadas cosas".
Sigo siendo poca cosa para arreglar toda esta mierda,
las personas siguen conformándose con ser sólo eso,
el mundo siguen siendo 4 capitales que no hemos destrozado juntos
y tú sigues siendo uno de los motivos más bonitos por los que luchar.
Pienso que cada uno olvida inversamente a lo que quiere:
si olvidas todo
no has querido nada.
Me pesa el paso del tiempo
y no sé si es por inercia
o por no pasarlo contigo,
por las horas muertas, es decir sin ti,
por los sueños dormidos,
por las pesadillas donde me convierto en un reaccionario más,
por la única palabra que quiero que me digas: "ven".
Ven a soñar hasta que la realidad se despierte.
Ven, porque no pienso dejar de esperarte.
Ven y no me preguntes qué me pasa,
se me ha olvidado como se define una duda.
jueves, 5 de junio de 2014
Ni siquiera la luna
Hoy he visto a la luna pedirle tu número
a la chica que te miraba al salir del metro.
Pero yo no se lo he dado.
Tú llevabas unos vaqueros caídos,
el pelo despeinado
y la sonrisa del que sabe ser feliz.
Llevabas además los ojos llenos de injusticias
que hubieses deseado no ver nunca
y las manos llenas de motivos para que así fuese.
Llevabas, en la boca, todos los sitios en los que siempre he querido estar
y en los bolsillos todo lo que te quedó por decirme a mí
y todo lo que te queda por decirle al mundo.
Llevabas el único corazón al que se dejó el mío
y la mirada del primero que supo mirarme y no sólo verme.
Por eso yo sigo menospreciando cualquier mirada que no sea la tuya,
sigo buscando entre colores el verde
y sigo intentando explicarme
frente a un mundo que no tiene explicación.
No tengo miedo
pero me faltan excusas
para empezar a mostrar
que sólo he aprendido a querer
sin propiedades ni trabas
porque es lo que significa el amor
y lo que yo espero de él.
Me faltan excusas
pero me sobran palabras para decir
que soy cualquier vaivén que no sabe lo que quiere
cuando vosotros sois lo que no quiero.
Contigo sé todo lo que tengo que saber:
que te quiero
y ni siquiera la luna puede hacerlo mejor que yo.
a la chica que te miraba al salir del metro.
Pero yo no se lo he dado.
Tú llevabas unos vaqueros caídos,
el pelo despeinado
y la sonrisa del que sabe ser feliz.
Llevabas además los ojos llenos de injusticias
que hubieses deseado no ver nunca
y las manos llenas de motivos para que así fuese.
Llevabas, en la boca, todos los sitios en los que siempre he querido estar
y en los bolsillos todo lo que te quedó por decirme a mí
y todo lo que te queda por decirle al mundo.
Llevabas el único corazón al que se dejó el mío
y la mirada del primero que supo mirarme y no sólo verme.
Por eso yo sigo menospreciando cualquier mirada que no sea la tuya,
sigo buscando entre colores el verde
y sigo intentando explicarme
frente a un mundo que no tiene explicación.
No tengo miedo
pero me faltan excusas
para empezar a mostrar
que sólo he aprendido a querer
sin propiedades ni trabas
porque es lo que significa el amor
y lo que yo espero de él.
Me faltan excusas
pero me sobran palabras para decir
que soy cualquier vaivén que no sabe lo que quiere
cuando vosotros sois lo que no quiero.
Contigo sé todo lo que tengo que saber:
que te quiero
y ni siquiera la luna puede hacerlo mejor que yo.
domingo, 11 de mayo de 2014
Replay
Voy en blanco
mientras espero a que alguien pase y ponga en verde los semáforos de mi vida.
A que alguien me la cambie.
A que seas tú otra vez.
Que la vida son dos días
y es muy fácil enamorarse, o eso dicen,
pero la mía son siete
y esos fueron los días que tardé yo en enamorarme de ti.
El primer día me enseñaste a querer ser lo que ya era.
El segundo aprendí que todo lo que quería hacer en mi vida
era mirar la tuya.
El tercero se fue volando detrás de nosotros,
y el cuarto nos emborrachó tanto
que nos hizo olvidarnos de cuando llegó el séptimo.
Entonces empezamos el juego
y ni siquiera sabíamos a qué estábamos jugando.
Nos quemamos,
y nos olvidamos de lo que éramos fuera de él.
La partida se acabó
pero reiniciamos una y otra vez
porque todo era precioso, alegre y valiente
como tus ojos cansados un día de agosto.
Reiniciamos y los días se hicieron meses
y los meses corazón
y el corazón se nos fue de las manos.
La distancia se hizo pequeña,
como los días se hicieron largos de no verte,
y las sonrisas tan grandes como los sueños que compartimos.
Pero la realidad se superpuso
y los sueños se hicieron pequeños,
y el corazón se nos volvió a ir de las manos.
Esta vez directo al suelo.
Ahí nos dimos cuenta de que el juego era la vida
y de que esta vida no era para nosotros dos.
El Game Over se apoderó de nosotros
y no tuvimos más remedio que dejarlo pasar,
que dejar pasar el tiempo.
Y la luna dejó de juntarnos las noches
y todo se volvió simple y común,
como antes de que tú aparecieras,
como ahora que ya no estás.
Como una ciudad con los semáforos rotos
y ni rastro de la única persona que los puede arreglar.
viernes, 18 de abril de 2014
Lo de ser o no ser
He visto al futuro olvidándose de mi.
Le he tirado una piedra
y otra
y otra
para ver si me escucha ,
para ver si rompe el cristal que me separa de la vida que esperaba,
para que se destroce, de una vez,
o me deje sus trozos para poder sangrar a gusto.
Juntos.
Yo y cualquiera que no tenga miedo de hacerlo conmigo.
Creces y te prometes ser mejor persona,
estar siempre con los tuyos,
enamorarte del que se lo merezca,
no defraudar a nadie,
pero al final sólo queda una versión de ti misma
con la que nunca saldrías a bailar.
Lo siento.
No soy la más guapa,
ni soy la más lista,
ni siquiera la mejor versión de mi misma.
No soy lo que esperabais
y eso es lo que ahora quiero ser.
No soy lo que digo,
no soy lo que hago,
soy lo que pienso
y por eso a veces te miro sin mirarte
porque todo lo que pienso empieza y termina en ti
como un circulo vicioso
donde el vicio son tus ojos,
donde el centro de todas las respuestas
son las preguntas que nunca he querido hacerte.
No me gustan las bodas,
ni las cenas,
ni los padres,
ni nada que tenga un nombre que no le haya puesto yo.
No me gusta el dinero,
no me gusta la policía,
no me gusta la gente,
no me gusta el mundo.
No quiero ser lo que todos son.
No quiero ser la chica por la que nosequién hizo nosequé.
No quiero ser la chica a la que le escribías poemas.
No quiero llorar en ningún poema.
Por eso ahora
voy a pasar por la vida
con el corazón a rastras y no en el pecho,
porque he aprendido a perder ganando
porque cuando sólo sabes perder
ganar es haberlo intentado,
porque cada paso que he dado
desde que me lo pisaron
ha sido un simulacro de volver a ser lo que era.
Entero y valiente
frente a una vida que siempre ha sido preciosa
y a la que yo nunca me he atrevido a llamar.
Le he tirado una piedra
y otra
y otra
para ver si me escucha ,
para ver si rompe el cristal que me separa de la vida que esperaba,
para que se destroce, de una vez,
o me deje sus trozos para poder sangrar a gusto.
Juntos.
Yo y cualquiera que no tenga miedo de hacerlo conmigo.
Creces y te prometes ser mejor persona,
estar siempre con los tuyos,
enamorarte del que se lo merezca,
no defraudar a nadie,
pero al final sólo queda una versión de ti misma
con la que nunca saldrías a bailar.
Lo siento.
No soy la más guapa,
ni soy la más lista,
ni siquiera la mejor versión de mi misma.
No soy lo que esperabais
y eso es lo que ahora quiero ser.
No soy lo que digo,
no soy lo que hago,
soy lo que pienso
y por eso a veces te miro sin mirarte
porque todo lo que pienso empieza y termina en ti
como un circulo vicioso
donde el vicio son tus ojos,
donde el centro de todas las respuestas
son las preguntas que nunca he querido hacerte.
No me gustan las bodas,
ni las cenas,
ni los padres,
ni nada que tenga un nombre que no le haya puesto yo.
No me gusta el dinero,
no me gusta la policía,
no me gusta la gente,
no me gusta el mundo.
No quiero ser lo que todos son.
No quiero ser la chica por la que nosequién hizo nosequé.
No quiero ser la chica a la que le escribías poemas.
No quiero llorar en ningún poema.
Por eso ahora
voy a pasar por la vida
con el corazón a rastras y no en el pecho,
porque he aprendido a perder ganando
porque cuando sólo sabes perder
ganar es haberlo intentado,
porque cada paso que he dado
desde que me lo pisaron
ha sido un simulacro de volver a ser lo que era.
Entero y valiente
frente a una vida que siempre ha sido preciosa
y a la que yo nunca me he atrevido a llamar.
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