A volantazos para huir
vuelvo para quedarme.Otra vez no sé parar los latidos a tiempo.
Siento que disfruto cada instante,
que revivo cada trozo de vida anterior a esta,
la nuestra,
siento que me reencarno una y otra vez
en el corazón que nunca quiero,
siento que siento lo mismo
pero ya no miro desde los mismos ojos.
¿Por qué tenemos que ser felices?
Y sobre todo, ¿para qué?
Para qué estas medias tintas,
este rutinario aliento.
Para qué este dolor en el pecho
para que este vacío que se adueña de mí.
Para qué estas vistas a ninguna parte
esta noria de repetidas posibilidades
para qué este desgaste de palabras
si no vas a escucharme.
Para qué estas manos,
para qué una historia que no vamos a vivir,
para qué contar los daños,
para qué mirar al mar con cara de pena
si todo esta sequía es culpa nuestra.
“Lo siento” pero no pido perdón
sólo lo siento, y por sentirlo
sigo adelante, pero sin ninguna palabra,
esperando como una adicta a que la campana vuelva a sonar;
no voy a hacerme la dolida habiendo recibido sólo un disparo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario