domingo, 11 de mayo de 2014
Replay
Voy en blanco
mientras espero a que alguien pase y ponga en verde los semáforos de mi vida.
A que alguien me la cambie.
A que seas tú otra vez.
Que la vida son dos días
y es muy fácil enamorarse, o eso dicen,
pero la mía son siete
y esos fueron los días que tardé yo en enamorarme de ti.
El primer día me enseñaste a querer ser lo que ya era.
El segundo aprendí que todo lo que quería hacer en mi vida
era mirar la tuya.
El tercero se fue volando detrás de nosotros,
y el cuarto nos emborrachó tanto
que nos hizo olvidarnos de cuando llegó el séptimo.
Entonces empezamos el juego
y ni siquiera sabíamos a qué estábamos jugando.
Nos quemamos,
y nos olvidamos de lo que éramos fuera de él.
La partida se acabó
pero reiniciamos una y otra vez
porque todo era precioso, alegre y valiente
como tus ojos cansados un día de agosto.
Reiniciamos y los días se hicieron meses
y los meses corazón
y el corazón se nos fue de las manos.
La distancia se hizo pequeña,
como los días se hicieron largos de no verte,
y las sonrisas tan grandes como los sueños que compartimos.
Pero la realidad se superpuso
y los sueños se hicieron pequeños,
y el corazón se nos volvió a ir de las manos.
Esta vez directo al suelo.
Ahí nos dimos cuenta de que el juego era la vida
y de que esta vida no era para nosotros dos.
El Game Over se apoderó de nosotros
y no tuvimos más remedio que dejarlo pasar,
que dejar pasar el tiempo.
Y la luna dejó de juntarnos las noches
y todo se volvió simple y común,
como antes de que tú aparecieras,
como ahora que ya no estás.
Como una ciudad con los semáforos rotos
y ni rastro de la única persona que los puede arreglar.
viernes, 18 de abril de 2014
Lo de ser o no ser
He visto al futuro olvidándose de mi.
Le he tirado una piedra
y otra
y otra
para ver si me escucha ,
para ver si rompe el cristal que me separa de la vida que esperaba,
para que se destroce, de una vez,
o me deje sus trozos para poder sangrar a gusto.
Juntos.
Yo y cualquiera que no tenga miedo de hacerlo conmigo.
Creces y te prometes ser mejor persona,
estar siempre con los tuyos,
enamorarte del que se lo merezca,
no defraudar a nadie,
pero al final sólo queda una versión de ti misma
con la que nunca saldrías a bailar.
Lo siento.
No soy la más guapa,
ni soy la más lista,
ni siquiera la mejor versión de mi misma.
No soy lo que esperabais
y eso es lo que ahora quiero ser.
No soy lo que digo,
no soy lo que hago,
soy lo que pienso
y por eso a veces te miro sin mirarte
porque todo lo que pienso empieza y termina en ti
como un circulo vicioso
donde el vicio son tus ojos,
donde el centro de todas las respuestas
son las preguntas que nunca he querido hacerte.
No me gustan las bodas,
ni las cenas,
ni los padres,
ni nada que tenga un nombre que no le haya puesto yo.
No me gusta el dinero,
no me gusta la policía,
no me gusta la gente,
no me gusta el mundo.
No quiero ser lo que todos son.
No quiero ser la chica por la que nosequién hizo nosequé.
No quiero ser la chica a la que le escribías poemas.
No quiero llorar en ningún poema.
Por eso ahora
voy a pasar por la vida
con el corazón a rastras y no en el pecho,
porque he aprendido a perder ganando
porque cuando sólo sabes perder
ganar es haberlo intentado,
porque cada paso que he dado
desde que me lo pisaron
ha sido un simulacro de volver a ser lo que era.
Entero y valiente
frente a una vida que siempre ha sido preciosa
y a la que yo nunca me he atrevido a llamar.
Le he tirado una piedra
y otra
y otra
para ver si me escucha ,
para ver si rompe el cristal que me separa de la vida que esperaba,
para que se destroce, de una vez,
o me deje sus trozos para poder sangrar a gusto.
Juntos.
Yo y cualquiera que no tenga miedo de hacerlo conmigo.
Creces y te prometes ser mejor persona,
estar siempre con los tuyos,
enamorarte del que se lo merezca,
no defraudar a nadie,
pero al final sólo queda una versión de ti misma
con la que nunca saldrías a bailar.
Lo siento.
No soy la más guapa,
ni soy la más lista,
ni siquiera la mejor versión de mi misma.
No soy lo que esperabais
y eso es lo que ahora quiero ser.
No soy lo que digo,
no soy lo que hago,
soy lo que pienso
y por eso a veces te miro sin mirarte
porque todo lo que pienso empieza y termina en ti
como un circulo vicioso
donde el vicio son tus ojos,
donde el centro de todas las respuestas
son las preguntas que nunca he querido hacerte.
No me gustan las bodas,
ni las cenas,
ni los padres,
ni nada que tenga un nombre que no le haya puesto yo.
No me gusta el dinero,
no me gusta la policía,
no me gusta la gente,
no me gusta el mundo.
No quiero ser lo que todos son.
No quiero ser la chica por la que nosequién hizo nosequé.
No quiero ser la chica a la que le escribías poemas.
No quiero llorar en ningún poema.
Por eso ahora
voy a pasar por la vida
con el corazón a rastras y no en el pecho,
porque he aprendido a perder ganando
porque cuando sólo sabes perder
ganar es haberlo intentado,
porque cada paso que he dado
desde que me lo pisaron
ha sido un simulacro de volver a ser lo que era.
Entero y valiente
frente a una vida que siempre ha sido preciosa
y a la que yo nunca me he atrevido a llamar.
viernes, 28 de marzo de 2014
Vinilos
Me encanta bailar
pero soy la parte rayada del disco de tu vida.
Paso, una a una, las canciones
hasta llegar al estribillo que te recuerda a mí
a ver si encuentras así
algún motivo para volver.
Leo, uno a uno todos tus poemas
a ver si encuentro algo que me diga por qué ya no me escribes
y vuelvo, una y otra vez,
al mismo punto muerto.
Al punto donde nos dejamos morir.
Creo aprender a vivir sin ti
y aparece de repente,
golpeándome,
cualquier recuerdo en el que sonríes
y ya sólo recuerdo la salida de emergencia,
y la forma en la que me mirabas cuando me iba,
y como sonreíamos mientras nos creábamos las heridas el uno al otro.
Subo entonces al piso más alto de mis miedos
y grito que te quiero
porque, después de perderme a mi misma,
ya no tengo nada que perder
excepto el tiempo que tú
no vas a perder conmigo.
pero soy la parte rayada del disco de tu vida.
Paso, una a una, las canciones
hasta llegar al estribillo que te recuerda a mí
a ver si encuentras así
algún motivo para volver.
Leo, uno a uno todos tus poemas
a ver si encuentro algo que me diga por qué ya no me escribes
y vuelvo, una y otra vez,
al mismo punto muerto.
Al punto donde nos dejamos morir.
Creo aprender a vivir sin ti
y aparece de repente,
golpeándome,
cualquier recuerdo en el que sonríes
y ya sólo recuerdo la salida de emergencia,
y la forma en la que me mirabas cuando me iba,
y como sonreíamos mientras nos creábamos las heridas el uno al otro.
Subo entonces al piso más alto de mis miedos
y grito que te quiero
porque, después de perderme a mi misma,
ya no tengo nada que perder
excepto el tiempo que tú
no vas a perder conmigo.
lunes, 17 de marzo de 2014
Ojeras
He soñado con ciudades vacías
donde los edificios no eran más altos que nuestros sueños,
donde nosotros éramos los dueños del tiempo,
donde la distancia juró no volver a vernos.
He soñado con ciudades donde la libertad
paseaba con nosotros de la mano,
donde llevábamos la tristeza debajo de los pies,
donde los valores se nos caían de los bolsillos.
He soñado con ciudades vacías de gente
y llenas de personas,
donde los que se miraban eran los corazones y no los cuerpos,
donde lo normal era follarse a las mentes,
donde lo raro era tener el corazón intacto.
He soñado con ciudades donde los que presumían
eran los que lo tenían roto,
como heridas de guerra,
como unas zapatillas desgastadas de tanto vivir.
He soñado con ciudades con derechos para todos
donde la única ley era ser libres,
y felices,
para elegir si querer serlo o no.
Donde sentirse lleno,
donde beberse hasta la última gota del vaso,
donde la vida era dar y recibir
y no recibir para dar luego.
He soñado con ciudades donde lo normal
era vestir ojeras,
donde las flores colgaban de las puertas,
donde escapar
era descender por ellas.
He soñado con ciudades en blanco y negro,
con ciudades en ámbar,
con ciudades tan azules como el cielo.
He soñado con ciudades sin guerras,
no me pidas que no duerma.
Me enamoraré de aquel que me lo prometa.
lunes, 24 de febrero de 2014
Kimey
Como no podía ser de otra manera, este poema tenía que llevar su nombre.
Gracias por todo Kimey.
que es el cielo si está ella
y creo que en él se esconden las manos
de todos los que no le tocaron el corazón como deberían,
y aunque nunca la he tocado,
ni ella a mí,
juro que he guardado su corazón en mis manos
cada vez que se ha sentido sola
y ella tiene el mío
desde el primer día en que oí su voz.
porque una vez que la conoces
nunca más vuelve a ser invierno.
Yo mientras, seguiré creyendo en el amor
siempre que ella siga siendo ella todos los días de su vida.
Tan suya, y tan mía.
Tan nuestra.
Gracias por todo Kimey.
Tiene dos ojos que parecen dos lunas
y desde que los vi por primera vez
quise que fuesen ellos los que alumbrasen el cielo todas las noches de mi vida.
Por su pelo he descendido al infiernoy desde que los vi por primera vez
quise que fuesen ellos los que alumbrasen el cielo todas las noches de mi vida.
que es el cielo si está ella
y creo que en él se esconden las manos
de todos los que no le tocaron el corazón como deberían,
y aunque nunca la he tocado,
ni ella a mí,
juro que he guardado su corazón en mis manos
cada vez que se ha sentido sola
y ella tiene el mío
desde el primer día en que oí su voz.
Ansia cambiar el mundo
y él la espera a ella para volver a creer en sí mismo
porque no hay nada que necesite el mundo más que belleza
y belleza es lo que ella deja
cada vez que da un paso al frente
y le giña un ojo al pasado mientras sonríe.
Tiene mil sonrisas de mentira
pero sólo una de verdad,
y crece una flor en cada desierto
cada vez que es feliz.
y él la espera a ella para volver a creer en sí mismo
porque no hay nada que necesite el mundo más que belleza
y belleza es lo que ella deja
cada vez que da un paso al frente
y le giña un ojo al pasado mientras sonríe.
Tiene mil sonrisas de mentira
pero sólo una de verdad,
y crece una flor en cada desierto
cada vez que es feliz.
Parece que todos los poemas la nombran sin nombrarla
y aunque se merece cien poemas de amor al día
aún no existe en el mundo
ni una sola palabra que la describa.
Yo mientras, vivo siempre en primaveray aunque se merece cien poemas de amor al día
aún no existe en el mundo
ni una sola palabra que la describa.
porque una vez que la conoces
nunca más vuelve a ser invierno.
Yo mientras, seguiré creyendo en el amor
siempre que ella siga siendo ella todos los días de su vida.
Tan suya, y tan mía.
Tan nuestra.
lunes, 17 de febrero de 2014
Poema triste para chicas alegres
Escribo poemas tristes
porque hace tiempo que ya no escribo cuentos sin final sobre tu cuerpo.
Un día creí escribirte el nuestro.
Estábamos tan equivocados.
Equivocarse contigo siempre es acertar,
pero ninguno gana.
El juego se convierte en acertijo
si la única manera de llegar es perdiéndome.
Y me pierdo,
en los peores bares,
en las canciones que dicen más que cualquier persona,
en tus ojos cuando te imagino al otro lado de la cama.
Y de repente son las 3 de la mañana
y tengo los ojos cansados de leer los mismos poemas de siempre,
vestida con las mismas penas de siempre,
usando en mismo suspiro de siempre.
Cansada.
Como cansado está mi corazón de quererte,
como cansado está mi tiempo de esperarte.
Cansada,
de esta espiral de histeria donde sólo sé hacerme daño.
Házmelo tú,
hazme creer que vuelvo a estar viva.
El amor es una mierda pero quiero volver a sentirlo,
a través de tu nombre,
a través de tu boca.
Hazme creer otra vez en el mundo
y cámbialo conmigo.
porque hace tiempo que ya no escribo cuentos sin final sobre tu cuerpo.
Un día creí escribirte el nuestro.
Estábamos tan equivocados.
Equivocarse contigo siempre es acertar,
pero ninguno gana.
El juego se convierte en acertijo
si la única manera de llegar es perdiéndome.
Y me pierdo,
en los peores bares,
en las canciones que dicen más que cualquier persona,
en tus ojos cuando te imagino al otro lado de la cama.
Y de repente son las 3 de la mañana
y tengo los ojos cansados de leer los mismos poemas de siempre,
vestida con las mismas penas de siempre,
usando en mismo suspiro de siempre.
Cansada.
Como cansado está mi corazón de quererte,
como cansado está mi tiempo de esperarte.
Cansada,
de esta espiral de histeria donde sólo sé hacerme daño.
Házmelo tú,
hazme creer que vuelvo a estar viva.
El amor es una mierda pero quiero volver a sentirlo,
a través de tu nombre,
a través de tu boca.
Hazme creer otra vez en el mundo
y cámbialo conmigo.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Podríamos
Podríamos no estar equivocados,
seguir cada uno por su camino
sin mirar las flores pisadas que dejamos al irnos,
diluir la tristeza y hacerla pequeña
para que nos deje avanzar,
volver a mirar los ojos que solíamos mirar,
olvidar la historia en la que nos quisimos
en la barra de cualquier bar a las 6 de la mañana.
Mezclo la soledad y el echarte de menos con alcohol
para que no me sepan tan amargas las heridas
pero te imagino entre toda la gente
y la derrota se sienta en la silla de al lado.
Tú me miras y te acercas para decirme
que nunca habías visto un error tan bonito como yo
y yo te miro de vuelta hasta que te vas
y es entonces cuando me atrevo a decirte
que unir todos los errores de mi vida fue lo que me llevó hasta ti.
Por eso ahora el error soy yo.
Vuelvo a casa y empiezo, otra vez,
a unir los trozos de vida que se quedaron por el camino
para construir la que nos quedó a nosotros por vivir,
para la que tú creaste un mundo en tu cabeza
y yo en mi corazón.
Para la que nunca tuvimos tiempo.
Podríamos estar equivocados
dejar de pensar en lo nuestro y empezar a hacerlo,
abrir la ventana al pasado si vuelve hecho futuro,
bailar la canción que va de tu ombligo al mío,
subir a la luna y tirar el reloj,
volver a querernos con los ojos
y a mirarnos con el corazón.
Podríamos estar equivocados
y al mundo le daría igual.
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